Para reflexionar

Para reflexionar

 

Reflexiones en torno a la Responsabilidad Social Empresarial

 

¿ES POSIBLE PROMOVER EL DESARROLLO SOSTENIBLE EN COMUNIDADES RURALES DEL PERU?

Lic. José Alarco Bazán[1]

Toda intervención de Responsabilidad Social Empresarial vinculada con el desarrollo de las comunidades que forman parte de su entorno de influencia, se convierte en un mecanismo importante de intercambio que debería generar con el tiempo una relación de corresponsabilidad  entre la empresa y la comunidad, basada en el respeto mutuo, la tolerancia y el bienestar común. Esta sana relación vinculante, es un elemento clave para garantizar una intervención social que promueva el desarrollo sostenible, sin dependencias, ni manipulaciones de ningún orden.

Existe en el Perú una larga historia de exclusión y pobreza que se focaliza en comunidades rurales del país, las mismas que ahora se han convertido en los stakeholders de empresas y corporaciones. En la historia de estas comunidades rurales, hay recuerdos fuertemente arraigados de acciones asistencialistas y filantrópicas que han sido promovidas desde el gobierno central, las ONG, la iglesia, entre otros. Dichas acciones no lograron generar las condiciones para el cambio, en su lugar, contribuyeron a reforzar el “Rol de Pobre” y la “Baja Autoestima” de la población.

Frente a este escenario: ¿cómo garantizar el establecimiento de relaciones adecuadas entre la empresa y la comunidad, capaces de remontar esta historia de pobreza y exclusión, y que además permita el desarrollo sostenible?

Desde la práctica de la evaluación de proyectos de desarrollo social, encontramos que el punto obviado con frecuencia es el criterio de Pertinencia. En un sentido amplio la pertinencia es la correspondencia entre las acciones que hemos desarrollado, con respecto a la situación que buscábamos mejorar, ésta pasa por conocer si la obra ejecutada corresponde a las necesidades y prioridades de la población beneficiaria, a ese imaginario colectivo que existe y que resulta –en ocasiones - difícil identificar.

Para responder a ello es importante que independientemente de cual sea la posición que ocupemos dentro del comité de evaluación o en las etapas de decisión en la selección de proyectos de desarrollo, debemos tener claro que nuestras acciones y percepciones se inician desde una visión personal de desarrollo que esta influida por nuestros valores, educación y la forma en como nos hemos socializado. En tanto tengamos claro que esa es nuestra visión, y que no necesariamente es la que tiene la comunidad, ni el resto del comité de evaluación de proyectos, tenemos mejores posibilidades de estar abiertos a contrastarla con otros puntos de vista.

Promover el desarrollo no siempre avanza en la misma línea y rapidez que una línea de producción. Muchas veces los tiempos son diferentes, saltar etapas y economizar tiempos, no necesariamente garantiza la calidad, la eficiencia o satisfacción de la comunidad. En este campo el mundo empresarial comparte algunos de los problemas que tienen las ONG; muchas veces parten de una situación deseable para los creadores del proyecto, pero que no necesariamentees una situación deseable, o suficientemente comprendida por la comunidad a la que se pretende beneficiar.

Muchas veces la identificación adecuada de los líderes es desplazada por la identificación superficial de quienes parecen representar a la comunidad, esto por buscar rapidez, o por la necesidad de emplear los recursos dentro de los plazos establecidos. El resultado es que el proyecto de desarrollo coincide con la visión de desarrollo o beneficio de un pequeño grupo; frente a un colectivo que no se siente representado, ni beneficiado por el proyecto.

A veces lo que orienta el trabajo del RSE son las competencias de quienes diseñan la intervención, y no necesariamente lo que se necesita. Admitámoslo, muchas veces es mas fácil construir un colegio, que afrontar el reto de garantizar cómo se dará un adecuado mantenimiento a sus instalaciones, en qué medida ese colegio mejorará la educación de los niños, niñas y jóvenes que asistirán -con respecto a la escuela anterior-, ¿o será más de lo mismo, sólo qué en mejores condiciones físicas?. Otro caso típico es la donación de computadoras: ¿qué mantenimiento tendrán estas?, ¿cómo se pagará la luz?, ¿qué tipo de programas se le instalarán?, ¿las computadoras servirán para algo más que para que los niños, niñas y jóvenes jueguen con ellas?, ¿o se convertirán en herramientas de inclusión para esas comunidades?, ¿tendrán acceso a Internet?, ¿Quién se encargará de pagar la conexión a Internet una vez que el apoyo de la empresa se retire?. Antes de aprobar un proyecto es necesario no perder de vista la sostenibilidad que tiene este pueda tener en el tiempo.

Lo relevante en todo proyecto de desarrollo es que sea capaz de generar una estructura de soporte social comprometida que se haga cargo. Esta debe estar técnica y administrativamente preparada para sostenerla, y debe trascender al pequeño grupo motor que inicialmente empujan estas iniciativas, de forma que existan además de ellos, otras personas que puedan tomar la posta y avanzar en la consolidación y aprovechamiento de los nuevos servicios e infraestructura.

Es muy difícil que una comunidad rural se niegue a participar de una propuesta de desarrollo, o que no acepte una donación, el verdadero reto es determinar si ello es pertinente y si es lo que la comunidad quiere, necesita y esta en condiciones de mantenerlo. Para ello debemos dar un paso adelante respecto a lo que pensamos como deseable, para contrastarlo con las visiones de desarrollo de la comunidad, autoridades, y ello pasarlo por el filtro de lo técnicamente posible y ajustarlo a los recursos que la empresa este en condiciones de comprometer.



[1] Gerente General de Runakay Peru: Investigación y Evaluación Social. www.runakayperu.org

 

RUNAKAY